Siguiendo la petición de la Fundadora, la familia Delgado Quesada, una familia extensa formada por varias generaciones de primos, decidieron poner en marcha un proyecto de ayuda al prójimo, sobre todo a los más vulnerables y olvidados por el sistema. Los valores que recibieron desde niños hicieron que en aquellas reuniones familiares donde existía preocupación por los demás y donde se debatía cómo podían ayudar a otras personas, comenzase a tomar forma un sueño: la Fundación VelillaVida.
Y así fue como, pasito a pasito, arrancó esta Fundación dedicada desde 2017 a igualar la disparidad, a equilibrar la balanza, a construir puentes donde existían barreras, a poner su fuerza en ayudar a seres humanos que necesitan de seres humanos, en definitiva, a ponerle corazón a la vida.
La esencia de VelillaVida es el legado de una educación en valores recibida en una familia que ha inculcado a sus miembros desde pequeños que otro mundo es posible gracias al altruismo, la solidaridad, la nobleza y la entrega. Estos valores son y serán el carácter y espíritu que marcarán cada paso de esta Fundación.