La Fundación VelillaVida tiene como proyecto principal crear un Centro de Día para personas con adicciones y drogodependencia con la finalidad de ayudar a un colectivo que no recibe la suficiente atención por las vías de asistencia oficialmente establecidas.
Los valores y la filosofía del Centro serán la clave de su éxito y consolidación. El proyecto pretende ser de utilidad pública y social y su filosofía se basa en aportar valor a sus usuarios para que su curación y su reincorporación a la vida social y laboral sea plena. Se pretende ofrecer servicios de máxima calidad y terapias grupales e individuales lo más personalizadas y humanas posibles, desarrolladas por profesionales con amplia experiencia y elevada vocación, cuyo principal objetivo sea lograr el empoderamiento de los pacientes a los que den servicio.
En la base de la creación de esta iniciativa existe un convencimiento pleno de que la recuperación total de las personas que padecen esta problemática es posible, así como su incorporación a una vida normalizada y saludable.
Por ello, complementariamente a los programas asistenciales, en este centro se realizarán intervenciones socioeducativas, encaminadas a favorecer la incorporación social de las personas que se encuentren en proceso de tratamiento y desde donde se potencie la formación pre-laboral como elemento básico de integración en el entorno del individuo.
El principal objetivo del centro de día es lograr fomentar la adquisición y el mantenimiento de comportamientos y actitudes que favorecen un estilo de vida saludable en personas con problemas de adicción.
Los objetivos específicos serían:
Para lograr dichos objetivos se prestarán servicios en diversas áreas diferenciadas: sanitaria, formativo-laboral, judicial, familiar, de ocio y tiempo libre, de relaciones sociales y de desarrollo personal.
Las actividades clave a realizar serán aquellas orientadas a satisfacer las necesidades de los usuarios del centro para lograr su plena rehabilitación. Por nombrar algunas, en el centro se realizarán continuamente dinámicas de grupo enfocadas a ayudar, formar y mejorar las actitudes psicosociales y socioeducativas de los pacientes, así como sesiones individuales para conocer y trabajar la problemática individual de cada usuario. Por otro lado, las familias serán atendidas de forma continuada para acompañarles en el proceso, ayudarles a entender la problemática y darles pautas de actuación con sus familiares.
El Centro de Día de VelillaVida se ajusta a las nuevas políticas sociales y planes públicos de lucha contra las adicciones. El III Plan Andaluz sobre Drogas y Adicciones contempla diversas estrategias para lograr la plena Incorporación Social de las personas con problemas de adicciones.
Dicho Plan establece que los Centros de Día son instrumentos clave para alcanzar este cometido al considerar que estos recursos ambulatorios son determinantes para realizar intervenciones socioeducativas, complementarías a los programas asistenciales, encaminadas a favorecer la incorporación social de personas con problemas de adicciones en proceso de tratamiento y desde donde se potencia la reincorporación laboral como elemento básico de integración del individuo.
Históricamente, la filosofía de estos centros se sustentaba en un modelo basado en la abstinencia como eje central de la intervención, de manera que el “no consumo” se convertía en el requisito básico para la prestación de servicios desde estos centros. Sin embargo, los cambios producidos en los perfiles de pacientes y la adopción de estrategias de reducción de riesgos y daños condicionan la adaptación de los Centros de Día a la realidad actual, precisando de un cambio sustancial tanto en los criterios de admisión como en la metodología de actuación, objetivos e intervenciones.
Las políticas clásicas de estos centros de tratamiento se basaban en el modelo generalistas de NO consumo y contención de la enfermedad.
Tratamientos mucho más personalizados y centrados en las necesidades individuales de cada paciente y en la incorporación social y laboral de los usuarios.
Personas con problemas de drogodependencias y adicciones en tratamiento en un Centro de Tratamiento Ambulatorio (CTA), bien en programas de tratamiento con metadona o libres de drogas, y consumidores en activo en programas de reducción de riesgos y daños.
Familiares (padres, hijos, parejas…) de los usuarios que asisten al Centro de Día y que se encuentran en tratamiento activo. Este colectivo necesita como los
propios pacientes, un acompañamiento y sesiones de apoyo con las que sobrellevar y entender la problemática a la que se enfrentan en su entorno familiar.
Personas del área donde se circunscribe el Centro de Día que demanden información en materia de adicciones o que quieran colaborar de alguna manera con el proyecto (programas escolares de prevención, programas de sensibilización social, programas de inserción…)